Dios es Fiel a Su Palabra

 

 

La frase «la intención era hacer mal, pero Dios lo encaminó para bien» podría ser una de las más comunes entre los cristianos hoy en día. Pero estas no son meras palabras alegres, pronunciadas en un momento dado. José tampoco intentaba sonar inteligente y profundo. Estas palabras provenían de una historia de dolor, de triunfo y de la fidelidad de Dios. Eran un testimonio de la fidelidad de Dios para cumplir Su promesa, sin importar cuán sombría y grave fuera la situación. José decía: «Podrías haberlo intentado todo, pero aun así no habría funcionado, porque Dios es fiel».

 

Una de las razones por las que amo la Biblia es que no elude las dificultades de la vida. No intenta maquillar las situaciones para presentar una buena cara. No, es muy abierta y directa sobre la realidad de las cosas. Vemos a un hombre destinado a grandes cosas, de quien ya se habían pronunciado grandes palabras y que Dios había reforzado con sus sueños. Uno esperaría una vida tranquila y fácil para un hombre así. Nunca esperaría que fuese traicionado por sus familiares, acusado falsamente o encarcelado.

 

Como cristianos, poseemos  el conocimiento de que nuestras vidas a veces serán difíciles y dolorosas, y este hecho a veces nos resulta muy difícil de aceptar. Si queremos que esta historia gire en torno a nosotros, ampliemos nuestro enfoque a la historia general de la Biblia: la fidelidad de Dios a Su palabra en la guerra, en la paz y en la muerte. A lo largo del tiempo, Su Palabra nunca ha fallado. Y nunca falla.

 

Esta es la verdad que quiero que guardes en tu corazón mientras estudias este libro y también en tu vida. Dios nunca falla. No le falló a José; no te fallará a ti. La Biblia nos dice que Él vela por Su palabra para que se cumpla. Él está más preocupado y ansioso por el cumplimiento de Su Palabra que tú. Él vela por Su Palabra a lo largo de las generaciones hasta que Cristo vino. Incluso cuando parecía que todo estaba perdido, una noche tranquila, un bebé lloró en Belén y nació el Salvador. José durmió como esclavo y despertó como gobernante del poder mundial de aquel tiempo.

 

No sé el día en que Él cumpla Sus promesas, pero conozco a Aquel que puede hacerlo realidad.

 

¡Confía en Él!

 

Mazel Tov, 

 

Ebos Aifuobhokhan

 

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