
¿Alguna vez has tomado una decisión pensando que era una buena opción, pero después te das cuenta de que tuviste que haberlo pensado mejor? Si realmente te hubieras tomado más tiempo para pensarlo, posiblemente hubieras hecho una prueba primero, y quizás no hubieras pasado por eso.
Para mí, la experiencia más reciente que tuve con esta encrucijada de tomar decisiones fue cuando decidí que quería cambiar de ser maestra de primaria a ser maestra de secundaria. Ahora, tal vez estés pensando, ¿Qué cosa sobre la tierra me haría desear tan drástico cambio? Bueno, había enseñado quinto grado por diez años y sentía que ya era hora de algo nuevo. Luché con la idea de que si eso significaba intentar algo nuevo en la enseñanza o dejar la enseñanza por completo. Y finalmente decidí que no estaba lista aún para dejar la enseñanza, así que empecé a solicitar puestos para puestos en secundaria y preparatoria.
Recuerdo que oraba frecuentemente para que Dios me abriera las puertas a un puesto en secundaria o en preparatoria si eso era lo que tenía previsto para mí. Pero honestamente no recuerdo haberle pedido al Señor sabiduría para decidir si debía o no hacer el cambio. Yo quería el cambio. Con el nuevo año escolar a la vuelta de la esquina, necesitaba que el cambio llegara rápido.
La Fuente de Sabiduría
En Efesios 1:15-23, Pablo escribe de su profundo deseo de que los efesios conozcan más acerca del Señor y de Su amor, poder y santidad. Es al conocer el carácter y las promesas de Dios que somos más aptas para confiar en la obra del Espíritu Santo y a vivir de una manera que lo honra.
Pablo le pide al Señor en Efesios 1:17 que les dé “sabiduría espiritual y revelación mientras crecen en el conocimiento de Él.” “Sabiduría se define como la cualidad de tener experiencias, conocimiento y buen juicio. ¿ A quién es mejor orar y pedirle por sabiduría que al Dios del universo quien tiene toda la experiencia, conocimiento y buen juicio.?
Adicionalmente, revelación es definida como llegar a conocer algo que anteriormente era secreto o desconocido. Otra vez,¿ A quién es mejor pedirle revelación sino al Único que conoce todas las cosas?
La Fuerza de la Sabiduría de Dios
Filipenses 4:6-7 dice: No estéis preocupados por nada, sino más bien, dad a conocer vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús .
Una y otra vez, las Escrituras nos hablan de decirle al Señor a través de la oración y acudir a Él para todo. Eso significa acudir a Él para cuando necesitas tomar una decisión ya sea grande o pequeña (Mateo 28:20). Él desea escucharte y mostrarte Su gloria.
Mirando atrás, desearía haber tenido presente Efesios 1:17 cuando tomé la decisión de cambiarme de enseñar en primaria a enseñar en secundaria. Él Señor fue bondadoso en conceder lo que mi corazón deseaba, pero mi año como maestra de secundaria fue muy duro.
Recuerdo haber pensado: “Si me hubiera tomado el tiempo necesario para buscar más sabiduría al respecto, como por ejemplo acompañar a un maestro de secundaria para tener una mejor idea de cómo era, tal vez no habría seguido adelante con el deseo de enseñar en secundaria…” Pero. Dios es bueno y sigue utilizando cada etapa de nuestras vidas para permitirnos crecer y usarnos para Su gloria.
Quizás no haya disfrutado de enseñar en preparatoria, pero sé que Dios me tenía en esa escuela por una razón. No fue un año perdido. El señor es bueno en todas las cosas.
Mi oración para ti es que aceptes al Señor en tu vida y le permitas guiar tus decisiones. Pídele el Espíritu de sabiduría y revelación para que Él pueda guiar tus pasos y revelarte el siguiente paso a dar.
Haley Crabtree





